PASO DE MISTERIO DEL SANTÍSIMO CRISTO DEL AMOR

El nuevo canasto que alberga el misterio del Santísimo Cristo del Amor en su Prendimiento, fue realizado en Sevilla en el año de 1999, en el taller de Farfán, siendo uno de los acontecimientos de mayor trascendencia, en cuanto a estrenos, que tuvo aquella semana santa para la ciudad de Jaén. El novedoso canasto junto con el conjunto de tallas que componen el Misterio del Prendimiento, constituyen una obra de arte equilibrada, diseñada y ejecutada para ensalzar la presencia magnánima y portentosa del Amor de Cristo.
El canasto construido íntegramente en madera de cedro, resistente, duradera y liviana, con un perfil de planta y bombo sinuoso (cuerpo curvo y zigzagueante a lo largo del moldurón), configuran una peana procesional excepcional en cuanto a talla y detalles ornamentales, como cabezas de querubines y ramos de frutas de la abundancia, estofadas y policromadas. Este cuerpo enriquecido con cuatro cartelas principales de gran tamaño (dos frontales y dos laterales) resalta el marcado concepto barroco con el que se ha diseñado el paso. De igual formato pero de inferior tamaño a las anteriores cartelas y en los costados, dividiendo a su vez en cuatro cuarteles menores el bombo, figuran otras cuatro cartelas que junto con las principales ostentarán motivos de orfebrería con alegorías y detalles pasionistas. La descripción de dichas cartelas es la siguiente:
– Cartela frontal: motivo Eucarístico compuesto por cáliz, ramillete de espigas y racimo de uvas, todo ello entrelazado por listel o faja lisa con texto alusivo al Cuerpo y la Sangre de Cristo, estando los elementos en bulto e independientes entre sí.
– Cartela lateral-derecha (visto de frente el paso): Tiara Pontificia y dos llaves entrelazadas, plata y oro, con listel y leyenda de San pedro, Primer Papa de la Iglesia.
– Cartela trasera: mar de olivos bañados por los destellos que emanan del Santo Rostro de Cristo, en clara alusión a la protección y bendición a las tierras del Santo Reino.
-Cartelas menores lateral-derecho: columna y flagelos como recordatorio de la escena de la Pasión de Cristo, que representa nuestro segundo paso en honor al Stmo. Cristo del Perdón. La siguiente cartela, compuesta por corona de espinas y caña, corresponde al Misterio de la Coronación de espinas, mofa y abofeteamiento de Jesús en el pretorio.
-Cartelas menores lateral-izquierdo: pergamino alusivo a la sentencia de muerte que sufrió Jesús como testimonian los Evangelios. La siguiente cartela abultada dando formato a la jofaina y aguamanil que utilizara Pilatos en el lavatorio de manos al entregar a Cristo al suplicio de muerte en la Cruz.
En las cuatro esquinas del canasto, y sobre la visera del paso en sus correspondientes hornacinas, figuran las imágenes de los cuatro Evangelistas en bulto, siendo acompañados por los símbolos identificativos de los narradores de la Pasión de Cristo (toro, águila, león y ángel). Estas imágenes menores lucirán áureas y atributos argénteos en cabeza y manos.
La visera del paso flanqueada en su perímetro por un moldurón en talla continua con motivos vegetales, calada y abultada, conformarán y darán entallamiento a la parihuela y soporte a los faldones en terciopelo azul Prusia. Sobre esta moldura y en su frontal y trasera, arrancarán las severas y sobrias maniguetas de talla y orfebrería calada que a modo de pequeñas andas centrarán el canasto sobre la visera.
En el frontal y sobre la visera, el llamador, que, no podía ser de otra manera, que la simbología que representa el Amor de Cristo a la humanidad, a través de la figura simbólica del pelícano que picotea su pecho para alimentar con su sangre a sus polluelos. Todo ello recogido por una banderola o listel con la leyenda: “A Dios por el Amor”, como referencia a la Bolsa de Caridad que bajo los pies de nuestro Venerado Titular se instaura en nuestra Cofradía.
Los faldones, bordados y calados en malla a modo de respiraderos tanto en sus partes frontal como laterales, seguirán diseño y filigrana floral similar a la utilizada en el canasto.
Divididos por pilastras verticales que dan lugar a siete medallones laterales y tres frontales (igualmente en trasera y lateral opuesto), alternándose la malla calada para ventilar el interior con óleos de escenas de la vida de Jesús infante.
En las esquinas altas de dichos faldones, arcángeles alados y tenantes, con motivos de la Pasión, mostrarán dichas escenas pictóricas. En las esquinas del faldón y a modo de broche, dragones curvados simétricamente y opuestos, servirán de cierres. Terminando dichos faldones en su parte baja con una cenefa o friso continuo de motivos simétricos enlazados entre sí, compañeros a los utilizados en la policromía de las túnicas de los Evangelistas que figuran en el canasto, centrados por rosetones donde figurarán inscripciones simbólicas como el Crismón, Cristo Rey, escudo de la Diócesis y escudo de la Cofradía.
Sobre la mesa y como iluminación de nuestra Venerada Imagen del Amor, figuran en las esquinas 4 candelabros cimbreantes de nueve luces, en madera tallada y con incrustaciones de orfebrería de alpaca plateada, que brotan desde el Pelícano, símbolo eucarístico del Amor de Cristo, (así como el pelícano da su vida por sus crías, hiriéndose en su propio pecho, Cristo da la vida por nosotros para que podamos tener vida eterna; nuestra alma no puede vivir sin el alimento de la EUCARISTÍA). En los laterales se complementan con otros 2 candelabros de 3 luces. Todo el perímetro de la mesa va delimitado por una crestería calada y tallada en su parte más alta.
Proyecto, dirección, carpintería y ejecución: Talleres Carpintería Religiosa: D. Manuel Caballero Farfán, D. Jesús Caballero González y D. Francisco Domínguez Parra.
Talla: D. Gonzalo Merencio Álvarez.
Barnizado y policromado: D. Francisco Caballero Farfán.
Orfebrería: Villarreal S.A.
Bordados: Javier García y Martín Suárez.
Evangelistas: Lourdes Hernández Peña.
Pinturas de faldones: Trinidad de la Casa Adán.
PASO DE JESÚS DEL PERDÓN

El paso de nuestro Titular Jesús del Perdón fue realizado en Jaén por el tallista y cofrade jiennense D. Vicente castillo Gutiérrez en el año de 1965, bajo el mandato de D. Antonio Donaire Rus, gobernador de la Cofradía.
El paso fue realizado en madera de pino de Flandes curado, siendo el estilo elegido el barroco, empleándose oro fino de 22 quilates para su dorado, estando decorado prácticamente en su totalidad por motivos vegetales en especial por hojarascas y rocallas.
Las dimensiones del canasto oscilan desde los 2,4 m. de ancho, y los 3,75 m. de largo hasta los 2,4 m. de altura.
El canasto desde su concepción adquirió un estilo propiamente jaenero, distinguiéndose de todo lo realizado en otras ciudades andaluzas, al disponer la canastilla de 3 cuerpos diferenciados, en lugar de uno que es lo habitual, uno de ellos junto con los faldones de madera calada formarían los respiraderos del Paso.
Todos los elementos visibles del paso (candelabros [antiguamente hachones de madera], la propia canastilla, imagen, columna,…) se disponen sobre una estructura simple, formando la mesa o parihuela, sostenida por 4 patas unidas por travesaños de madera. La estructura interna de la mesa consta de ocho vigas transversales de madera, llamadas trabajaderas o palos, que quedan a la altura de los hombros y permiten cargar los pasos a los costaleros.
La parte exterior de la parihuela se cubre con faldones de color rojo-burdeos adornados con galones bordados sobre el que se superpone el respiradero de madera calada y dorada cuya misión es facilitar la aireación en el interior del canasto.
Sobre la mesa del paso del Cristo se dispone la canastilla, de la misma estructura que la del respiradero, formado por cuerpos de madera tallada y dorada, ornamentada con blasones laterales, destacando el frontal que representa al escudo antiguo de la Hermandad, todo ello recubierto con motivos vegetales.
Encima de la canastilla se superpone la iluminación natural que ilumina y da realce a la imagen de Jesús azotado y maniatado por los servidores de Poncio Pilatos. Ésta iluminación está formada por una parte, por una corona de 12 tulipas alrededor del canasto, en deferencia al cuerpo apostólico del Cristo; y por otra de 4 brazos cimbreantes ejecutados en Sevilla en 1994 por el tallista local D. Manuel Palomo siendo el dorado realizado por D. Manuel Verdugo, del taller de Nuestra Señora del Carmen. Éstos constan de un cuerpo de madera tallada y dorada del que salen vástagos de onduladas formas que portan tulipas de cristal abiertas, con cirio corto en su interior, que en número de 9 representan al Misterio de la Santísima trinidad (Padre, Hijo y Espíritu santo), tres personas distintas pero sólo un Dios verdadero. A los pies de cada candelabro se sitúan 2 angelitos, obra de Manuel Verdugo del taller de talla y dorado Nuestra Señora del Carmen de Sevilla y en los laterales 2 arcángeles de 80 cm de altura, realizados por el tallista sevillano Rafael del Río para mostrar a los fieles que lo contemplan a nuestro Titular Jesús del Perdón.
Paso de Palio de María Santísima de la Esperanza

Realizado en 2015 en Los Talleres Orfebres de Villareal de Sevilla, bajo diseño de D. Francisco Villareal, en alpaca cincelada. El diseño fue muy meditado, ya que quería verse reflejado los distintos episodios de la vida de la Virgen y su Hijo, utilizando como soporte argumental Los Misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos. Los respiraderos contienen 12 capillas y una cartela, cinco en cada lateral, y en el frontal del paso la cartela en el centro y a ambos lados dos capillas. Son los elementos propios de la arquitectura, tales como la cornisa o el entablamento, las pilastras, las capillas u hornacinas las que se utilizan para dar forma al paso, jugando con las líneas rectas y curvas para dar movimiento y plasticidad. Todos estos elementos se repiten de manera rítmica y armoniosa, estableciendo un criterio formal y compositivo perfectamente ordenado, tomando como inicio la cartela central de Santa Catalina y a partir de ahí la pilastra, el panel decorativo, la capilla, el panel decorativo, la pilastra…
Sobre la cartela frontal, dos ángeles, en un alto relieve, sujetan una capilla bellamente decorada con un personaje muy importante en la vida de la Virgen, San José, que se representa con el niño Jesús en brazos. También en la calle central del paso se encuentra la Virgen de la Capilla, obra realizada por Rafael López Carrillo para el anterior paso de palio.
El paso lleva dos candelabros de cola con nueve brazos y nueve tulipas realizados por Hijos de Juan Fernández de Sevilla. En la delantera lleva nueve filas de candeleros con un total de 80 candeleros; ocho jarras laterales, cuatro grandes y otras cuatro más pequeñas y doce varales de palio. El techo de palio tiene bordado un Cordero Eucarístico en el centro, en la bambalina delantera lleva bordado el ancla, el anagrama de María y la corona de reina, y en la parte trasera el escudo de la ciudad de Jaén.
El llamador está cargado de recuerdo y homenaje al antiguo paso de palio, ya que en él está plasmado el antiguo puente de campana. El martillo es el ancla, símbolo de la Alegoría de la Esperanza. Sobre la base del llamador, que también está trabajada como si fuera agua, las ondas del mar, se sientan dos angelitos que sostienen el puente de la campana, que incluso ésta tintinea con el movimiento del paso.
En las cuatro esquinas del paso nos encontramos con las maniguetas, éstas tienen forma de voluta decorada con una gran hoja de acanto y sobre el remate de cada una de ellas se ha colocado un angelito de bulto redondo situando en sus manos un elemento simbólico. Los elementos son:
– Corazón llameante atravesado por un puñal símbolo del Amor de Cristo y de la Caridad.
– Columna y flagelos símbolo de la Pasión del Señor.
– Ancla símbolo de la Esperanza.
– Paño de la reliquia del Santo Rostro, que tan importante es para nuestra ciudad.
De los brazos de los cuatro ángeles cuelgan unas bellísimas borlas de oro, que provocan un elegante movimiento en el paso. Sobre la mesa del paso y flanqueando el llamador y un relicario que contiene una reliquia de San Juan Pablo II, se disponen diez violeteros que son una réplica de las ánforas que se sitúan entre los varales.
Los faldones fueron realizados en el taller de Javier García y Martín Suárez, ubicado en uno de los barrios más antiguos de nuestra ciudad, en el barrio de la Merced. En el año 2016 se estrenaron los bordados del faldón delantero, lateral derecho y lateral izquierdo, siendo terminados completamente en 2017 con el estreno del faldón trasero. Es un diseño Neobarroco, inspirado en el canasto de D. Francisco Villarreal. Los faldones están realizados en tela de terciopelo verde botella y bordado en oro fino, plata de ley y seda. Su composición se basa en una cenefa que enmarca todo el contorno del faldón, de forma ondulada, decorada con elementos vegetales, hojas y flores, rosas y azucenas. Las flores y las hojas se van entrelazando con la cenefa. En el centro de cada uno de los faldones nos encontramos con una cartela , bordada en seda, que con una pintura nos muestra distintas escena de la Vida de la Virgen.